Hoy en día, el cáncer de mama sigue siendo el tipo de tumor más habitual entre las mujeres de nuestra sociedad. Además de ser una terrible enfermedad, su tratamiento conlleva con frecuencia la mastectomía o extirpación de la mama, con la consecuente pérdida de un seno para la mujer que la padece. La reconstrucción mamaria es un paso esencial hacia la normalidad. No sólo restituye un órgano perdido, sino que ayuda a recobrar la feminidad, la propia imagen, el equilibrio psicológico y contribuye a atenuar la conmoción que supuso la lucha contra el cáncer.

DIEP es la forma habitual de nombrar la técnica más novedosa de reconstrucción mamaria. Emplea únicamente la piel y grasa del abdomen, sin destruir ningún músculo y sin utilizar ningún material extraño para el cuerpo (implantes mamarios). El objetivo del cirujano plástico es crear un nuevo pecho lo más parecido posible a una mama natural. Este procedimiento no interfiere ni en el tratamiento, ni en el control posterior del cáncer de mama. Prueba de ello es que cada día son más los oncólogos que lo recomiendan.

Este método de reconstrucción es el más utilizado en los centros hospitalarios de mayor prestigio del mundo. Puede aplicarse a la mayoría de pacientes mastectomizadas, lo que significa un gran paso adelante en la lucha contra las secuelas del tratamiento del cáncer de mama. En lNNOVARE, contamos con el equipo médico de Mexicanos con más experiencia en este tipo de cirugía.

Procedimiento

La elección del método más apropiado a la hora de realizar una reconstrucción mamaria dependerá de cada caso, ya que las características propias de la enfermedad y de la paciente nos llevarán a recomendar una o varias técnicas. En este último supuesto, paciente y cirujano decidirán conjuntamente el camino a seguir teniendo en cuenta las limitaciones, ventajas y riesgos de cada procedimiento.

El DIEP consiste en aprovechar el exceso de piel y grasa del abdomen de la mujer, que por sus características físicas de color, grosor y textura es la idónea para la reconstrucción mamaria ( Fig.2 Diepflap. com). El tejido que se extrae del abdomen se lleva hasta el tórax, donde se une a una arteria y a una vena mediante microcirugía para que tenga vascularización propia. Esto permite remodelar una nueva mama que por color, tacto y comportamiento será muy parecida a la natural. (Fig. 1 Diep Flap. com). En muchos casos, esta técnica aporta también un beneficio estético para el abdomen, ya que se extrae el exceso de grasa como si se tratase de una lipectomía abdominal estética.

Gracias a un método de disección microquirúrgica, el DIEP permite conservar los nervios y el músculo recto abdominal en su totalidad. A diferencia de otras técnicas como el TRAM, que provocaban debilidad de la pared abdominal o la pérdida funcional del músculo y requerían una malla sintética de refuerzo, el DIEP no deja secuelas: tras la intervención, se conserva la totalidad del movimiento del abdomen y la paciente puede incorporarse de la cama sin ayuda de los brazos o seguir practicando deportes como la natación y el esquí sin dificultades.

Tras la intervención, las mamas evolucionarán armónicamente, es decir, cuando la paciente adelgace la nueva mama adelgazará; si engorda, aumentará de volumen; cuando la paciente envejezca y las mamas caigan, lo harán de una forma simétrica. Es, por tanto, un tipo de reconstrucción duradera que se integra absolutamente en el contorno corporal.

EXPANSOR

Hoy en día, el cáncer de mama sigue siendo el tipo de tumor más habitual entre las mujeres de nuestra sociedad. Además de ser una terrible enfermedad, su tratamiento conlleva con frecuencia la mastectomía o extirpación de la mama, con la consecuente pérdida de un seno para la mujer que la padece. La reconstrucción mamaria es un paso esencial hacia la normalidad. No sólo restituye un órgano perdido, sino que ayuda a recobrar la feminidad, la propia imagen, el equilibrio psicológico y contribuye a atenuar la conmoción que supuso la lucha contra el cáncer.

Mediante la reconstrucción mamaria, el cirujano plástico crea un nuevo pecho lo más parecido a una mama natural. Este procedimiento no interfiere ni en el tratamiento, ni en el control posterior del cáncer de mama. Prueba de ello es que cada día son más los oncólogos que lo recomiendan.

La elección del tipo de intervención más apropiada deberá personalizarse para cada paciente en función de sus características y del estado de la enfermedad. Puede haber casos en que se combinen más de una técnica o pacientes que, tras conocer las limitaciones, ventajas y riesgos de cada una de ellas, deberán decidir junto con el cirujano cual es la que más les conviene.

Procedimiento

El método expansor tisular consiste en la colocación transitoria de un implante con capacidad para dilatarse al ser llenado paulatinamente con líquido. Esta expansión permitirá, a lo largo del tiempo, crear un exceso de piel a nivel de la zona donde antes estaba la mama, de manera que nos permitirá, en una segunda intervención, colocar una prótesis mamaria estándar (de gel de silicona) para recrear la forma del seno original. Pasados unos meses, deberá realizarse una tercera intervención con anestesia local para la reconstrucción de la areola y el pezón.

La primera fase quirúrgica dura aproximadamente dos horas. La segunda, momento en el que se implanta la prótesis definitiva, una hora y media.

Mediante el infiltrado periódico de líquido en la consulta se consigue el volumen deseado de expansión de la piel. Una vez alcanzado este tamaño ideal, habrá que esperar de dos a seis meses para proceder a la segunda intervención.

LATISUMUS DORSI

Hoy en día, el cáncer de mama sigue siendo el tipo de tumor más habitual entre las mujeres de nuestra sociedad. Además de ser una terrible enfermedad, su tratamiento conlleva con frecuencia la mastectomía o extirpación de la mama, con la consecuente pérdida de un seno para la mujer que la padece. La reconstrucción mamaria es un paso esencial hacia la normalidad. No sólo restituye un órgano perdido, sino que ayuda a recobrar la feminidad, la propia imagen, el equilibrio psicológico y contribuye a atenuar la conmoción que supuso la lucha contra el cáncer.

Mediante la reconstrucción mamaria, el cirujano plástico crea un nuevo pecho lo más parecido a una mama natural. Este procedimiento no interfiere ni en el tratamiento, ni en el control posterior del cáncer de mama. Prueba de ello es que cada día son más los oncólogos que lo recomiendan.

La elección del tipo de intervención más apropiada deberá personalizarse para cada paciente en función de sus características y del estado de la enfermedad. Puede haber casos en que se combinen más de una técnica o pacientes que, tras conocer las limitaciones, ventajas y riesgos de cada una de ellas, deberán decidir junto con el cirujano cual es la que más les conviene.

Procedimiento

La carencia de piel tras la mastectomía se repone mediante la movilización de piel del dorso de la mujer al pecho a través de un túnel cutáneo a nivel de la axila. Para conseguir que esta piel de la espalda viva, movilizamos también el músculo que se encuentra inmediatamente subyacente y que aporta vasos sanguíneos nutrientes a esa piel. Ese músculo recibe el nombre médico de “latissimus dorsi” o dorsal ancho.

Además de piel unida al músculo, podemos movilizar también todo el tejido adiposo alrededor del músculo, de manera que obtendremos un volumen muy importante de tejidos para reconstruir la mama. Hablaremos, entonces, del “latissimus dorsi ampliado”. Si no se dispone de suficiente tejido adiposo, se colocará un implante estándar debajo del músculo.

La intervención se realiza en un solo tiempo quirúrgico y suele durar entre 4 y 5 horas. Se sacrifica un músculo que en condiciones normales puede resultar prescindible. La cicatriz de la espalda se sitúa a una altura donde es fácilmente cubierta por el sujetador o por el bañador.

Esta intervención se realiza bajo anestesia general y, muy ocasionalmente, se realiza una transfusión de sangre durante la intervención o en el período de tiempo de la hospitalización.

La limitación de esta técnica es estética: el tipo de piel de la espalda no es totalmente parecido al de la mama, siendo más gruesa y oscura, de forma que el resultado no es tan natural como otras técnicas. Tanto visualmente como al tacto, la diferencia con la mama no operada será apreciable. Al tener que utilizar a menudo implantes mamarios, también existirán las limitaciones que éstos presentan.

Psico-oncología

Hoy en día, el cáncer de mama sigue siendo el tipo de tumor más habitual entre las mujeres de nuestra sociedad. Además de ser una terrible enfermedad, su tratamiento conlleva con frecuencia la mastectomía o extirpación de la mama, con la consecuente pérdida de un seno para la mujer que la padece.

El cáncer es una enfermedad relacionada con el sufrimiento y que implica unas repercusiones en la calidad de vida del afectado y sus familiares. Tanto el diagnóstico como el tratamiento de esta enfermedad suponen un cambio en los valores y las apreciaciones de la vida como un trastorno a nivel físico y psíquico, que a veces dificultan la adaptación a la nueva situación. A raíz de todo esto también se dan problemas de comunicación con la pareja y en ocasiones la familia, alteraciones de la autoestima y posiblemente niveles de ansiedad y depresión, sensación de pérdida de control y de incertidumbre. Todos estos problemas también se dan en la familia del enfermo, que, además, debe suprimirse sus propias emociones y sentimientos en favor del paciente sin poder menudo encontrar una válvula de escape.

Teniendo en cuenta las connotaciones de esta enfermedad y de su tratamiento, el apoyo psicooncológico puede ser necesario en varios momentos y para varias personas de alrededor del afectado:

Paciente:

Es el protagonista, la persona en quien recae este diagnóstico. Tanto al principio como a lo largo de todo el proceso puede requerir apoyo de forma aislada o continuada. Esta ayuda se puede proporcionar en formato de consulta individual o en grupo, según el caso y las necesidades de cada persona. También puede participar de talleres o sesiones informativas generales sobre las repercusiones psicológicas del cáncer para el de conocer a qué se puede tener que enfrentar y qué puede esperar en su situación. La visita, en determinadas circunstancias se puede hacer a domicilio.

Familiares:

El familiar del enfermo oncológico se denomina paciente de segundo orden por la razón de que mientras no sufre las consecuencias físicas del diagnóstico y tratamiento, tiene o puede tener las mismas repercusiones emocionales y psicológicas que el propio enfermo. Y no sólo eso, sino que a veces tiene que apoyar al enfermo en la crítica situación que está viviendo, pero sin poder expresar él mismo las emociones que esto le genera. También a veces hay obstáculos en la comunicación y dudas en momentos concretos en que no saben cómo hablar de un tema delicado o responder ante cuestiones comprometidas. La familia también puede recibir apoyo individual consistente en psicoterapia o un consejo sobre un tema determinado o también formar parte de un grupo de apoyo para intercambiar experiencias.

Para los profesionales que se dedican a tratar y cuidar del enfermo oncológico también puede ser necesario a veces recibir apoyo y asesoramiento psicológico. Para ellos mismos para afrontar el estrés que día a día puede suponer una tarea así, pero también para comprender mejor las necesidades que genera la situación en el paciente y poder ayudarle a él ya su familia aumentando sus habilidades comunicativas. Esta tarea puede ser en formato individual o en taller o grupo psicoeducativo sobre la comunicación y necesidades en el entorno del paciente oncológico.

Existen pacientes que pueden verse en una situación psicológicamente difícil por estar sospechando que pueden tener cáncer o estar a la espera de resultados de pruebas. También pueden haber personas con bloqueos intensos a acudir a un tratamiento (fobia a determinadas situaciones terapéuticas imprescindibles) o que tengan cancerofobia, que es un miedo intenso, incontrolado e irracional en padecer cáncer.

Cirugía Linfática

El linfedema consiste en un bloqueo del sistema linfático, que deja de funcionar con normalidad por el exceso de linfa (fluido que ayuda a combatir las infecciones y enfermedades) en los vasos linfáticos. Esta acumulación de proteína en los tejidos causa un exceso de flujos que se manifiesta en forma de una hinchazón crónica en una o varias partes del cuerpo, provocando sensación de pesadez y una disminución de la movilidad y de la calidad de vida del paciente.

A menudo se considera que el linfedema se da solamente en brazos y piernas, no obstante otras regiones del cuerpo como los genitales pueden presentarlo debido a diferentes patologías.

La Microcirugía del Linfedema permite corregir el linfedema, un efecto secundario que se da en un 20% de las pacientes que han sufrido una mastectomía tras padecer un cáncer de mama, y que generalmente causa la hinchazón del brazo. En la cirugía oncológica, al extraer los ganglios, en ocasiones la zona de drenaje de la linfa se ve obstruida y entonces se acumula en las extremidades, formando unos edemas. Esto provoca la hinchazón crónica de una o varias partes del cuerpo, como brazos, piernas o genitales, que a parte de tener un efecto antiestético, merma notablemente las facultades físicas del paciente. Las partes del cuerpo afectadas por el linfedema se van fibrosando y, como hay una disminución de las defensas puesto que el sistema linfático es un sistema inmunitario defensivo, existe una mayor probabilidad de padecer infecciones.

Procedimiento

Existen 2 técnicas a destacar, que precisan de cirujanos especializados en microcirugía para practicarlas:

Transferencia Ganglionar Microquirúrgica:

Consiste en extraer ganglios sanos con vasos sanguíneos de una parte del cuerpo donde resulten prescindibles, como la zona superficial de la ingle, y trasladarlos a la axila mediante microcirugía. Así se restituyen los ganglios extirpados en el vaciamiento ganglionar (tratamiento contra el cáncer) que, una vez trasplantados en la axila, generan una nueva red de vasos linfáticos (linfogénesis): esa nueva red conecta la red linfática del brazo con los nuevos ganglios y permite vaciar la linfa a través de ellos. De este modo se reduce la linfa acumulada y se crea un nuevo sistema de drenaje linfático. En cuanto a la cirugía que se lleva a cabo bajo anestesia general, dura entre 4 y 5 horas y requiere que la paciente permanezca hospitalizada 3 o 4 días.

Derivación microquirúrgica linfático-venosa:

Consiste en unir los vasos linfáticos superficiales (que están justo bajo la piel) con las venas subdérmicas del brazo afectado mediante técnicas de supramicrocirugía, a través de unos pequeños cortes en la piel (de alrededor de 1 centímetro de longitud). De este modo, se descarga el linfedema, ya que la linfa se deriva desde el sistema linfático hacia las venas superficiales. Esta segunda opción, que se puede realizar con anestesia local, requiere 1 día de ingreso hospitalario para la paciente.

En la gran mayoría de los casos suele ser suficiente con un tratamiento, aunque en determinadas pacientes con linfedemas de larga evolución hay que combinar ambas técnicas para obtener el mejor resultado posible.

Micropigmentación Oncológica

Hoy día la micropigmentación ha ido evolucionando y no solo es capaz de embellecer los rasgos faciales, resaltar la mirada, poblar cejas o definir labios; sino que consigue camuflar cicatrices o crear areolas completas en el caso de las intervenciones de reconstrucción mamaria.

La técnica de Micropigmentación puede servir de gran ayuda para las mujeres que tengan que someterse a tratamiento de quimioterapia, ya que se consigue simular el vello de las cejas y pestañas que caerá durante las sesiones de quimioterapia.

Una de las preocupaciones que sufren las mujeres que reciben quimioterapia es la perdida del cabello, y la pérdida de pelo de las cejas y de las pestañas. Así cómo poder llevar una vida social con total normalidad, ir a la piscina, a la playa, al gimnasio, o frotarse la cara sin miedo de borrar el trazo dibujado a lápiz. La micropigmentación es la gran aliada en esta situación. Su aplicación permite que pase desapercibida la poca o inexistente presencia de pelo en cejas y pestañas. Resulta sorprendente comprobar como, mediante la técnica de pelo a pelo es posible en muchos casos conseguir cejas más bonitas que las propias naturales.

La calvicie en las pestañas puede ser sustituida por sombra alrededor del ojo devolviendo vida a la mirada.

Cabe destacar que esta técnica está contraindicada durante el tratamiento de quimioterapia, por lo que es preferible que se realice previamente.

Procedimiento

La micropigmentación es una técnica derivada del tatuaje que consiste en introducir pigmento bajo la piel mediante un dermógrafo. Para conseguir un resultado óptimo son necesarias dos o tres aplicaciones. Para su aplicación se siguen tres pasos: se estudia el rostro de la paciente, se realiza el dibujo previo en el área a tratar buscando la forma y posición adecuadas en cada caso, y seguidamente se lleva a cabo la micropigmentación.

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