La cirugía de feminización facial comprende un conjunto de procedimientos quirúrgicos cuyo objetivo es transformar las características de un rostro masculino en las de un rostro femenino.

El género de una persona puede percibirse con una simple mirada a sus rasgos faciales. La Cirugía de feminización Facial (FFS en inglés o CFF en castellano) puede convertir tu rostro en tu mejor aliado.

Cualquier persona puede reconocer desde muy temprana edad si un rostro es masculino o femenino, incluso mucho antes de aprender cuáles son las diferencias a nivel genital. Sin embargo, la mayoría sería incapaz de definir en qué consiste la masculinidad o la feminidad, ni se ha puesto a pensar jamás acerca de eso: la percepción del género a través de los rasgos faciales se hace con un simple vistazo, de manera involuntaria y definitiva.

Si bien algunas mujeres con rostros demasiado masculinos pueden obtener un grado de “feminización” satisfactorio por medio de cirugías más o menos convencionales, muchas otras deben ir más profundo y alterar las proporciones del esqueleto facial (frente, nariz, pómulos, mandíbula y mentón).

Hacia finales de los años ’80, se introdujo el concepto de que los recursos de la cirugía craneo-facial pueden aplicarse para solucionar los problemas de masculinidad facial, del mismo modo en que se aplican para revertir las secuelas de un accidente automovilístico o una deformidad facial de nacimiento. Desde entonces se llama FFS (Facial Feminization Surgery o Cirugía de feminización Facial en castellano) a un conjunto de cirugías que recontornean los huesos de la cara para lograr su feminización. En esta sección te explicamos en qué consisten estas cirugías de feminización, una por una.

Haz que las otras personas te identifiquen en el género correcto desde el primer vistazo.